La mediación: una vía de escape
El IES Miralcamp de Vila-real fue pionero en introducir el diálogo para solucionar los conflictos entre los estudiantes
La adolescencia puede ser muy dura. Las hormonas, los cambios y las inseguridades afectan a todos, y dentro de un instituto todo puede descontrolarse. Por ello, el IES Miralcamp decidió introducir la mediación en su centro, siendo el primero que lo hizo en la provincia de Castellón y también es pionero en las Jornadas de Alumnos Mediadores en la provincia.
La mediación se define como la resolución de conflictos entre dos o más personas, de forma pacífica y entre iguales. Para que esto sea posible, se creó un grupo de profesores y alumnos mediadores.
¿Quién puede ser mediador? Todas aquellas personas que recogen unas características determinadas. Mónica Serrano, ex alumna mediadora de este instituto explica que el mediador debe ser sociable, saber escuchar, ser empático para ponerse en el lugar de los demás y, además, estar interesado por los problemas sociales. "Nosotros no reñimos, no somos os que damos solución al problema, no juzgamos y es todo confidencial" afirma.
El IES Miralcamp cuenta con ocho profesores mediadores y un equipo de alumnos de cuarenta. Aunque no todos los alumnos mediadores lo son por completo. En 1º y 2º de la ESO son unos 10 o 12 alumnos ayudantes que resuelven conflictos entre iguales pero dentro de su grupo y aprenden técnicas de mediación. En 2º y 3º de la ESO es cuando se están formando como mediadores, pero es en 4º cuando lo son realmente.
¿Cómo solicitar una mediación?
n el caso del IES Miralcamp solo hay que dejar una nota en uno de los buzones instalados en el instituto, uno delante de la biblioteca y otro al lado de la fotocopiadora. También se puede hablar con un tutor, con la jefa de estudios o directamente con un alumno o un profesor mediador.

Buzón de mediación. Fuente: propia
Las fases: observación, pre-mediación, mediación y post-mediación
Maite Langa, profesora y jefa de estudios del IES Miralcamp, explica el funcionamiento de cada una de las fases. La primera es la observación del conflicto, es decir, la denuncia del conflicto. Cualquiera puede hacerlo, pero normalmente suelen ser los propios alumnos mediadores o los protagonistas y ahora también pueden ser los alumnos del Observatorio de la Paz. Estos últimos son aquellos que observan en los lugares donde no hay profesores como en los pasillos, los servicios o el patio. "Eso es lo primero, que haya un conflicto y que alguien avise de que lo hay" aclara.
La segunda parte sería la pre-mediación, donde se escucha a cada una de las partes por separado. Y después ya viene la mediación en sí. Los alumnos que están en conflicto entran en la habitación donde se medie y hablan uno detrás de otro mientras los demás escuchan. "Hay unas normas para hablar en las mediaciones: respetar el turno de palabra sin interrumpir y no insultar ni faltar al respeto" enumera Maite.
En esta fase, cada implicado explica cómo se siente y después, se hace un cambio de roles para que cada uno se ponga en el lugar del otro, intentan entender cómo se siente el otro. Todo esto, guiado por los mediadores.
"El mediador es el que intenta colocar uno al lado del otro con técnicas de cambiarse de sitio: cada uno primero habla en un lugar, derecha o izquierda y después los cambian de posición para que se pongan en el lugar del otro" ejemplifica la jefa de estudios.
Y al final de la mediación, si las dos partes están de acuerdo, se firma un contrato en el que exponen unos acuerdos o compromisos que tienen que comprometerse a cumplir. "El final de la mediación es cuando tú le dices al otro qué es lo que necesitas de él en esa situación de conflicto: que te escuche, que te ignore, que te respete, que volváis a ser amigos, etc., y cuando ya le has dicho esto es cuando se llegan a unos acuerdos que serían el final de la mediación" puntualiza la profesora.
En esta fase, Mónica enumera cinco actitudes que los implicados tienden a mostrar:
Actitud competitiva: solo se preocupa por uno mismo, por salir bien parado o ser el que mejor está o, en ocasiones, el que peor.
Actitud colaborativa: intenta buscar un acuerdo que sea factible y aceptado por todos.
Actitud de compromiso: repartir las ganancias y las pérdidas entre todos, es decir, equilibrar el resultado para ambas partes
Actitud de acomodamiento: al contrario de la actitud competitiva, en este caso es cuando una de las dos partes cree que el problema se soluciona dando a la otra lo que quiere.
Y por último, la post-mediación. Significa la revisión de los acuerdos que se han firmado. "Unos acuerdos que nunca imponen los mediadores, sino que los establecen los propios mediados" aclara Maite Langa. Esta fase final se lleva a cabo 15 días después de la mediación, y se seguirá revisando cada dos semanas la evolución, y cuando finalmente los mediadores creer que el problema está definitivamente solucionado es cuando se termina por completo la mediación.
Cuando fracasa la mediación se aplica el régimen de reglamento interno, directorio en el que se contemplan tanto los derechos y deberes de los alumnos, de los profesores, y por supuesto los de las familias. Y a pesar de no llegar a ningún acuerdo sí que cambia la relación en el aula. El respeto entre alumnos y entre alumnos y profesores ha aumentado gracias al diálogo.
¿Cuál es el papel del mediador?
En la pre-mediación, el mediador habla con los implicados por separado para ver las dos versiones. Se presentan y les piden que también lo hagan para crear un vínculo de confianza entre ellos. Después se les explica en qué consiste la mediación y se les pregunta por qué creen que están allí. otra parte fundamental en la pre-mediación es preguntar si quieren hacer mediación. "Normalmente contestan que sí" - puntualiza Mónica - "y después preguntamos si quieren que seamos los mediadores los que estamos allí o que lo sean otros".
Ya en la mediación, explican que están allí para ayudar, no para criticar a nadie, que es voluntaria y que lo que se busca es la sinceridad entre las partes. Aquí es cuando cada uno cuenta su versión y escucha al otro, pero el mediador tiene que preguntar qué sintieron, cuáles fueron los motivos o qué es lo que piensan sobre ello. Otro paso importante es buscar la empatía y evitar el lenguaje ofensivo entre los mediados. El mediador parafrasea, es decir, en muchas ocasiones se dice "entiendo que tú le estás intentando explicar a tu amigo esto", para reafirmar lo que esa persona está diciendo.
Nunca será el mediador quién plantee la solución. Sí ayudará a encontrarla preguntando qué les gustaría que cambiara, pero nunca propondrá el cambio. Para finalizar, es quién redacta el contrato de compromisos y lo fotocopia y entrega a todos aquellos que lo han firmado.
Nosotros somos mediadores, no castigamos pues no somos policías, no juzgamos no somos jueces, no vamos a aconsejaros ni buscar culpables pues no somos abogados. Se trata de luchar contra el problema, no contra la persona. "Esta es una frase que tuvimos que aprender y que interioricé muchísimo" - comenta Mónica - "para mí, resume muy bien el papel del mediador".
¿Por qué el IES Miralcamp empezó con la mediación?
Lo desencadenó el departamento de orientación que estaba en el 2006. "Antes habían de 35 a 37 expedientes disciplinarios, con su conveniente expulsión, que puede ser de más de 30 días" - apunta Maite- "el alumno se va a su casa y vuelve igual, por lo tanto el conflicto se mantiene y no se ha solucionado, así que había que buscar otra solución". Por eso, el Miralcamp formó a un pequeño grupo del profesorado para después formar al alumno.
Así, se va extendiendo a todos los miembros de la comunidad, al personal no docente como los conserjes o algunas familias. Es decir, hay representantes en los tres sectores de la comunidad educativa en este instituto.
"Los profesores que entran al Miralcamp sin estar formados, el primer trimestre les cuesta mucho gestionar el aula, porque no están acostumbrados a hacerlo con estas herramientas" - cuenta Maite - "no desde el marco protector que tiene el centro sino desde un marco mucho más autoritario".
El objetivo final era evitar la conflictividad en el aula. "Los expedientes disciplinarios ni reconducían, ni reeducaban, ni modificaban conductas. Servían para expulsarlos 30 días y ya está" comenta la jefa de estudios.
Jornadas (Provinciales) de Alumnos Mediadores
Las primera Jornadas de Mediación fueron en el 2008, participaron 150 personas y se realizó en el propio instituto. Sin embargo, esto ha ido cambiando y este año se celebrará el 15 de febrero de 2017 en el Auditorio de Vila-real. Por la mañana, se celebra una la mesa de experiencias en la que que todos los centros que participan pudieran compartir experiencias en la mediación o como aulas de convivencia. Después los alumnos mediadores harán varios talleres de mediación y para finalizar la jornada, una ponencia estrella. Maite Langa indica que "lo importante de estas jornadas es compartir experiencias, aprender de las experiencias de otros".
En principio eran jornadas provinciales, aunque después se le cambió el nombre porque empezaron a acudir de toda la Comunidad Valenciana e incluso de otros lugares de España como Aragón, Madrid o Galicia. Cuentan con un intercambio de alumnos mediadores con un pueblo de Sevilla (Los Palacios, Villafranca) y, entre este municipio y Vila-real han formado una red de ciudades mediadoras.
Las de este año están dirigidas a la prevención. "Visto que hay tantos casos de acoso, de bullying, y que incluso los casos de conflicto se llevan a las redes sociales, pues hemos planteado dos ponencias relacionadas con esto" detalla Langa. La primera, es de un centro educativo premio nacional en innovación por el Ministerio de Educación y Ciencia, que lleva la mediación hasta las redes sociales; la segunda, es la presentación del proyecto finlandés kiva de prevención del acoso escolar. Y, aún sin confirmar, está previsto que acuda César Bona, considerado el mejor profesor de España, "porque entendemos que una manera de prevención es cambiar la manera de entender la enseñanza y la educación" indica la jefa de estudios.
¿Perfiles de agresor y agredido?
No hay un perfil prefijado. Aunque se suelen dar casos de chicos con un mal comportamiento o faltas de respeto de manera continuada a sus iguales pero del sexo femenino, o no saben gestionar bien estas relaciones entre iguales."Eso es porque suelen tener antecedentes educacionales familiares, a lo mejor en casa son machistas y cosas así" puntualiza Maite.
Aún así, los conflictos que suelen salir en el instituto son entre chicas. "Las chicas no gestionamos tan bien los conflictos porque los traemos al instituto, a la peña, a las redes sociales y se acaba maximizando el problema" - explica Langa - "En estas edades son cuestiones que les parece un mundo, temas de amistades como que antes eras mi amiga y ahora le hablas a otra o algún tema de chicos de por medio".
También se han hecho mediaciones por una circunstancia racial, en ese intervienen tanto chicos y chicas, aunque no suele ser muy elevado este tipo de conflictos. Dato sorprendente dado el elevado índice de nacionalidades de los estudiantes del centro. Pero nunca ha habido un conflicto con una persona discapacitada.
En 1º de la ESO es donde suelen haber menos cumplimiento de compromisos: "les cuesta más, son más pequeños y tal vez lo conflictos sean de menor gravedad" - apunta Maite - "esto lo sabemos porque las post-mediaciones en este curso suelen tener mayor continuidad, pero sí se consigue un ambiente de respeto entre ellos".
En 3º y 4º de la ESO, los compromisos se cumplen, aunque si es un problema grave, es muy difícil que la amistad vuelva pero también se consigue que el respeto mutuo. En Bachillerato no hay problemas, "el año pasado tuvimos dos y este de momento ninguno; en 4º de momento uno" - enumera la profesora - "Son más habituales en segundo y en tercero".
La mediación también sirve no solo para los problemas dentro del instituto, sino también para los de fuera de este. Porque si los alumnos están en el mismo centro conviven en clase, en los pasillos, en el patio, en la cantina acaban llevando los problemas al instituto y el centro debe responder para evitar mayores conflictos.
Los beneficios de la mediación
El ambiente en el centro es un ambiente de mediación, es decir, no se respiran conflictos ni en los pasillos, ni en las aulas ni en el patio. También hay una atmósfera de confianza. "Hemos llegado al punto de que si un alumno es respetado tiene que denunciar un conflicto, aunque muchos lo interpreten como chivarse" - expone Langa - "esto quiere decir que todo el mundo entiende que cuando hay un problema es necesario intervenir".
Por lo tanto, también hay clima de seguridad. Todo aquel que siente que tiene el insulto continuado puede recurrir a sus compañeros mediadores y sabe que estos hablaran con el profesor mediador y que al final habrá una solución. En cuanto a la empatía o el ser empáticos, "todavía falta un poco pero en algunos grupos sí que se ha conseguido" concluye la jefa de estudios.
A nivel de amonestaciones, la resolución pacífica de los conflictos ha disminuido enormemente el número de expedientes disciplinarios. Antes de la mediación podía haber 35 o 37 expedientes en un año, mientras que el año pasado solo hubieron cuatro y que no fueron por conflictos de este tipo, sino por otros asuntos. La conflictividad y las faltas de respeto o las agresiones son las que hacen que en el centro hacen se pase de indisciplina, a violencia en las aulas. "Aquí no tenemos violencia en las aulas" determina la profesora.
Proyectos de futuro: MEDIEM
El resto de centros de Vila-real, tanto públicos como concertados, ya sean de secundaria o de primaria, están formándose en mediación gracias al Proyecto MEDIEM del Ayuntamiento de Vila-real, en el que colabora y trabaja Mª Emilia Mundina, la ex orientadora y psicopedagoga del IES Miralcamp, que impulsó el diálogo en la resolución de conflictos en el centro.
Gracias a la mediación, los centros educativos de Vila-real están convirtiéndose en un lugar de confianza y respeto entre iguales, y ha conseguido reducir los conflictos en un 95%, esto quiere decir que cada vez son menos necesarias las intervenciones de los mediadores mientras crece el número de interesados por saber cómo funciona y sobre todo, en ponerla en práctica. Porque realmente funciona.



























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