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El silencio en la criminalización

17 dic 2016
4 min de lectura

Si existe un grupo étnico del que la sociedad tiene una imagen negativa ese es, sin duda, el pueblo gitano. Esto se debe, en parte, a que los medios de comunicación suelen relacionar a este colectivo con la delincuencia y la marginalidad.


Según el Manual para medios de comunicación elaborado por el Ministerio de Igualdad y el Ministerio de Cultura en colaboración con la Unión Europea y el Instituto de Cultura Gitana, tan solo un 5% del pueblo gitano vive en situación marginal.



Todo ello provoca que, como se ha dicho anteriormente, la imagen que tiene la sociedad sobre ellos sea mayoritariamente negativa y favorezca la aparición de prejuicios. Es cierto que hay gitanos que no están incluidos en estos casos. Sobre esto, Joan Oleaque, periodista y profesor de Periodismo, afirma que ''al gitano que no pertenece a esa marginación no se le asocia al colectivo y se le niega su identidad. Esto lleva inevitablemente a la discriminación y, en parte, es responsabilidad de los medios tratar de mejorarla''.


La noticia escogida para el análisis de otro colectivo fue publicada por el diario La voz de Galicia el 25 de noviembre de este año. En él, la periodista Carmela López comete algunos errores en lo que respecta al tratamiento del pueblo gitano.


En primer lugar, la noticia relaciona a este colectivo con la delincuencia. Este es un error muy importante pues, como indica el manual, ''los medios tienen un papel fundamental a la hora de cambiar la mala imagen social del pueblo gitano, relacionada con la marginalidad y la delincuencia''. Con el paso del tiempo, las noticias negativas sobre este colectivo han ido ganando espacio frente a las positivas. Obviamente, esta noticia no participa en la potenciación de las noticias positivas que recomienda el manual, por lo que provoca que la sociedad generalice y la mala imagen se extienda con más fuerza.


Por otro lado, esta criminalización la podemos observar en el titular de la información.


Aquí, la periodista utiliza el término ''clan''. El manual anteriormente nombrado recomienda que este término se utilice para ''el ámbito de la antropología (donde describe las relaciones de solidaridad y alianza debidas a la pertenencia familiar)''. Sin embargo, en este caso lo relaciona con la delincuencia y con el mundo de la droga y las armas.


Esta no es la única vez en la que hace uso de este concepto, pues en el último párrafo vuelve a aparecer en la frase ''Los agentes también comprobaron que el clan estaba perfectamente organizado en el reparto de funciones''. En este caso, al estar en la última parte de la noticia, puede provocar que el lector, al recordar el final de la misma, vincule a los gitanos con la criminalización.



La palabra ''clan'', de acuerdo con el manual, ''habitualmente se utiliza en contextos relacionados con grupos delictivos de características mafiosas y unidos por un origen étnico, nacional o regional común''. Además de que ''para lo único que sirve es para culpabilizar a toda una etnia, población, región, etc.''. Este último efecto también se produce en el primer párrafo de la información, cuando utiliza el término ''etnia gitana''.



En referencia a éste, el manual indica que ''en varios países de la Europa Central y del Este, existe un reconocimiento oficial tanto de minorías nacionales […] como de la minoría étnica gitana''. Sin embargo, continua, ''en España, no existe ese reconocimiento oficial de la comunidad gitana como minoría étnica o minoría cultural, si bien es una expresión de uso habitual, basada en el hecho de compartir algunas características comunes […]''.


Ahora bien, en el mismo documento se establece que, valga la redundancia, ''la indicación de la pertenencia étnica de los delincuentes'', como es el caso de esta noticia, ''para lo único que sirve es para culpabilizar a toda una etnia, población, región, etc. Informar del origen de un narcotraficante no es relevante, no permite al ciudadano entender mejor la noticia […]''. Por esta razón, la periodista comete un error al usar el término de ''etnia gitana''.


Otra de las recomendaciones del manual es ''cuidar el lenguaje'', es decir, ''no asociar el tema gitano a términos (clan, patriarca, reyerta…) cuyo uso hay que evitar''. Hemos visto que en esta noticia ya lo han relacionado con la palabra ''clan'' y, aunque no escribe ni ''patriarca'' ni ''reyerta'', sí que utiliza otros que presentan connotaciones negativas. Estos son ''redada'', en el primer párrafo, ''intervención policial'', en el quinto párrafo y ''grupo criminal'', en el sexto.



Por último, se observa una gran falta de fuentes. La noticia habla acerca de una actuación policial ''en el asentamiento de la etnia gitana de Serantes'', y por ende, la fuente de información básica a utilizar es la Policía, que, de hecho, es la única que se utiliza.


Es una información negativa sobre el pueblo gitano, y por ello es absolutamente necesario dar voz a este colectivo por medio de asociaciones. Por ejemplo, a la Fundación Secretariado Gitano que, según su página web, trabajan ''por la promoción integral de la comunidad gitana'' y operan en todo el territorio nacional.


Fuente: Fundación Secretariado Gitano


Al permitirles que den su opinión acerca de lo ocurrido se contribuye, no solo a mejorar la imagen del pueblo gitano, sino también a ofrecer a los lectores una información mucho más rica y variada en lo que a fuentes se refiere.


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