Tener esquizofrenia no es una “locura”, es una enfermedad
La búsqueda del click rápido y crear impacto para que la gente entre a leer noticias hace que muchas veces los medios acaben haciendo un tratamiento inadecuado de algunos colectivos. Uno de los grandes perjudicados de esto son las personas con problemas de salud mental, sobre todo, las personas con esquizofrenia.
Frecuentemente son relacionadas con actos imprevistos y sin motivo alguno, sin profundizar en la situación de la persona, los problemas que tiene, cuál es su grado discapacidad, entre otros aspectos vitales para comprender la situación y no crear situaciones de alarma.
En este caso, vamos a pasar a analizar una noticia publicada por el diario de información general “Diario de Sevilla”.

Desde el principio, con el titular, la noticia ya transmite una visión negativa de la enfermedad mental. La “Guía de buenas prácticas sobre personas con discapacidad para profesionales de la comunicación” de la Consejería de salud y bienestar social de la Junta de Andalucía, recomienda en los titulares “incluir el problema de salud mental cuando sea imprescindible para entender la información”, en este caso podrían directamente haberse referido a la persona en cuestión como “un hombre” en lugar de “un esquizofrénico” y la información no hubiese cambiado, y en el contenido del texto, explicar la situación mental del hombre.
Este mismo manual pide que “ante sucesos violentos e impactantes para la opinión pública, no hay que atribuir automáticamente dichos comportamientos “inexplicables” a una enfermedad mental”. En el texto, sobre todo en el titular y en los primeros párrafos se da la idea de “un esquizofrénico mata a su tía de 42 puñaladas por un perro”, que relaciona la enfermedad con la brutalidad y la violencia.
A lo largo del texto, se explica parte del contexto del que derivó la descompensación de la enfermedad que tuvo el hombre. Se refuerza en el titular y en el texto la idea de que el hombre “reconoce” lo que ha hecho y, sin embargo, también se expone que en el juicio se hacían evidentes los síntomas de la enfermedad.
Aunque, en principio, reconocer los actos en un juicio es algo muy remarcable para la noticia, si los signos de la enfermedad y los síntomas del paciente, así como su conducta, corroboran que el homicidio fue resultado de su situación mental, hay que especificarlo. Indirectamente se establece una culpabilización de los hechos dado el reconocimiento del hombre.
También se presentan algunos datos innecesarios para comprender la noticia, como el bloque y barriada del taller de cerámica de su tía o si se marchó a lavarse las manos a un centro comercial.

Hay que destacar que no todo es erróneo en la noticia, ni mucho menos, el diario sí explica la condición en la que vivía el acusado, el tipo de enfermedad y las consecuencias legales de la misma para el caso, cosa que ayuda en gran medida ya que se aporta el tipo de enfermedad, esquizofrenia paranoide y que, en el momento de la descompensación de la enfermedad, tenía “alterada de forma importante su capacidad de entender y su voluntad”.

El lenguaje que utiliza el texto es el que mayormente escuchamos cuando se habla de personas con problemas de salud mental de este tipo, pero, según la guía introducida anteriormente, hay algunos términos que no se tendrían que utilizar, como es “un esquizofrénico”, sino que tiene que tratarse como una “persona con esquizofrenia”. También hay que evitar hacer referencia a “psiquiátrico” y utilizar en su lugar “centro de salud mental o centro de rehabilitación”.




























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